El terremoto de 8,8 grados Richter que sacudió la zona centro-sur del país el pasado 27 de febrero dejó millones de personas damnificadas y más de 450 fallecidos. Además, de un presupuesto nacional que se ha modificado para financiar la reconstrucción y costear estudios que permitirán decidir dónde y cómo se reubicarán a cientos de familias y pueblos que hoy están practicamente en el suelo y le cambiaron la cara al Chile del Bicentenario.