Saturno está en su casa de la salud, pidiéndole que se preocupe de una herramienta fundamental para realizar sus funciones. Ordene sus rutinas y monitoree sus funciones físicas, siguiendo una dieta, dejando atrás malos hábitos y yendo a un gimnasio. Aunque a veces la visita de Saturno se manifiesta como malestar físico que hay que sanar, en general significa ponerse más serio sobre su cuerpo. Si es de esas personas que se levantan a cualquier hora y hacen lo que quieren, este año deberá cuidar su alimentación, mantener horarios regulares y hacer ejercicios, especialmente de marzo a mayo y en septiembre. Para el bienestar sicológico, practique yoga.
En cuanto a los afectos, el año está muy bien aspectado por Venus, diosa del amor y reposo de su guerrero interno. De febrero a mayo tendrá grandes poderes de seducción y lujuria. En marzo y abril, sin embargo, evite tomar decisiones sobre el inicio o el término de relaciones. A mediados de junio, hay ataques de pasión en su horizonte. Es probable que resurjan viejos amores, situaciones no resueltas, frustraciones y obstáculos. La segunda quincena de octubre también se ve promisoria. En noviembre, Saturno llegará a su casa de la pareja, aportando una nueva seriedad al respecto, incluso una atmósfera más sombría, pero todo con el propósito de renovar votos y comprometerse.